
Sabes, no imaginas todo lo que dejaría por poder estar ahora mismo aquí, contigo. La verdad, la distancia cansa un poco y no se como voy a hacer para esperar cuatro meses para verte. No se cómo voy a evitar entrar en cada perfumería que veo y oler tu perfume, ya que es el único olor que tengo de ti. No sé como voy a evitar mirar aquel horizonte donde me dijiste que me esperarias y no romper a llorar. Tampoco podré evitar llorar cada vez que me acuerdo que esta ciudad dió lugar a lo que somos ahora; que desde este puerto supe que eras para mi, y que quería pasar el resto de mi vida contigo. Nunca pensé volver a amar en la distancia y a confiar en una persona con los ojos cerrados a pesar de estar a mas de ochocientos kilómetros. Sabes.. en estos diez meses he aprendido un montón de cosas como por ejemplo a que por tropezar en una piedra una vez, no tienes porque volver a tropezar en ella. También he aprendido a esperar, a ser paciente y a darle tiempo al tiempo, que te devuelve aquello que te pertenece. Tantas cosas que he aprendido, y que me quedan por aprender a tu lado.
Y una cosa más, Pablo te quiero, aunque claro, un te quiero no es nada comparado con las veces que sueño contigo, estando a tu lado y susurrandotelo al oído.
Un sueño se convierte en realidad cuando luchas por conseguirlo. Gracias por conventirte en mi realidad.
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